Carta de una mamá que regresa a trabajar

Nadie te puede decir qué esperar cuando tienes que dejar a tu bebé de 3 meses o menos porque tienes que regresar a trabajar. No sólo estás aún con las hormonas a mil, porque has dado a luz no hace mucho y sigues en el puerperio. No sólo todavía no estás aún totalmente recuperada físicamente, porque medicamente se dice que toma un año que el cuerpo se recupere luego de un parto.

Emocionalmente, sientes que ha pasado muy rápido todo, te acabas de enamorar de tu bebé, recién te estás adaptando a su rutina y quisieras tener más tiempo para estar con él. Es como pedir que dejes a tu cría indefensa porque te necesita para todo: necesita tu calor, sentirte, olerte. A diferencia de los animales, que nacen de pie, sabiendo mamar y además no tienen problemas para comer, un bebé a esa edad no sabe lo que es caminar, no sabe hablar y el llanto es su mecanismo para reclamar tu presencia y su alimento. Eso es algo que puede llegar a angustiarte cuando te toca estar horas lejos de él.

Sólo te queda aprender a confiar en la persona a la cual le dejas. A confiar en que cada día que pasa se hará más corta la espera y que tu bebé crecerá y aprenderá a ya no extrañarte. Confías en que esta conciliación entre tu maternidad y tu trabajo remunerado será como un bache más de crecimiento que aprenderás a sobrellevar. Y también confías en que aprenderás a balancear tu vida profesional que tanto te apasiona con tu instinto maternal de querer dejar todo para ir corriendo donde tu hijo.

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Algunas lágrimas correrán por tus mejillas los primeros días, cuando te sacas la leche pensando en cómo estará tu bebé. Llamarás probablemente a cada rato preguntando cómo está, si comió, si lloró, harás que cuenten el número de pañales que ensució, que te cuenten cada gracia que hace, cada gesto nuevo, cada palabra nueva. Pero los días pasarán, e igual siempre te preguntarás y cuestionarás, si regresar al trabajo fue la mejor decisión que tomaste. Nunca lo sabrás, y nadie podrá culparte por ello. Sólo queda agradecer cada día nuevo, cada sonrisa, cada agú, cada “mamá”.

Foto portada:
unsplash-logoJ. Kelly Brito

Foto texto: archivo personal

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