Cosas que compré o que me regalaron en el Baby Shower y que no usé

Cuando salí embarazada, me ilusioné mucho al imaginarme cómo sería el cuarto de mi baby. Me imaginé además lo típico: los cochecitos, la cuna, el cambiador, biberones, chupones, gimnasio y muchas cosas más que queremos tener listo antes que lleguen a este mundo nuestros bebés, para poderlos atender y tener todo a la mano.

La verdad es que así como todas, quise tener de todo, sin embargo, a la hora de la hora, hubieron cosas en las cuales hubiera preferido no gastar o pedirlas de regalo, simplemente porque no las usé o no las necesité. Aquí les comparto algunas:

  • Moisés y/o cuna: Son lo más precioso y creo que es lo más nos ilusiona cuando les armamos sus cuartos a nuestros bebés. Imaginarnos sólo la ropita de cama de colores pasteles es lo que más ternura nos puede generar. Yo me exigí también tener la cuna mucho antes que naciera mi Bruno. La verdad es que nunca la usamos. Desde que nació hasta el día de hoy, mi peque duerme conmigo, porque nos ayudó a mantener la lactancia y no tenía que estar levantándome a cada rato para atenderlo. Además, nunca le gustó dormir solo.
  • Cambiador: Es algo que nunca compramos y en buena hora porque creo que me hubiera ocupado un espacio innecesario, además que se usaría por pocos meses, porque desde los 4 ó 5 meses ya empiezan a moverse y rodar. Lo más efectivo hasta ahora ha sido cambiarlo en la cama, y ahora de pie.
  • Mecedora: ¿Han visto esos cuartos de bebés tan perfectos que tienen también su mecedora para dar de lactar y mecer al bebé? Son sillones tan lindos y tan cómodos que claro que provoca tener uno en el cuarto del bebé. Yo no tuve y creo que fue mejor no sólo por el espacio, sino que he leído de casos que las mamás se quedan dormidas dando biberón o pecho y los bebés se les caen. Yo lo hice siempre echada en mi cama, cuidando todas las medidas de seguridad.
  • Tina de baño sólo para el bebé: En muchos casos vienen junto con el cambiador. En vez de eso, compré una tina sencillita para bañar al bebé y la mallita donde recuestas al bebé y luego se sienta. Lo máximo, la llenaba con agua tibiecita en mi cama, ponía al bebé y luego de bañarlo era un relajo con el nene. Muy divertido y además económico. A medida que crecía sólo le cambié por una tina más grande y le quité la mallita. La tina después la usamos para la lavandería.
  • Calentador de biberones: Pensé que me serviría para descongelar y calentar mi leche de mi banco de leche. Pues, nunca la usamos. Calentábamos una ollita con agua y ahí se descongelaba super bien en el agua caliente la leche en baño María, sin peligro de calentarla demasiado.
  • Chupones: Bueno, mi peque nunca quiso chupón. Hay bebés que sí se calman, pero mi peque nunca quiso. Así que menos mal no gasté por gusto.
  • Canguro: De verdad yo era una total ignorante del tema y pensé que un buen canguro de marca me ayudaría. La verdad es que luego de informarme y ver la posición correcta para mi bebé, opté por un fular y una mochila portabebés. Fue muy rico poder portearlo.
  • Andador: No es que esté en contra de este tipo de aparatos, sino que para mí fue más importante que mi enano se desarrolle a su tiempo. Por ejemplo, para fomentar su gateo, lo ponía en el suelo o encima de la alfombra, y así, a veces sin gatear se movía. Para caminar, también lo dejaba en el suelo, y de un momento a otro, y se paró solito. Sin ayuda ni nada. Además de ello, me informé también sobre los riesgos de los andadores para sus caderas, además de los potenciales riesgos a sufrir más accidentes.
  • Licuadora para papillas: No le di papillas a mi peque, sino que seguimos el Baby-led-weaning, en que él mismo tomaba sus alimentos no licuados sino en forma de bastoncitos o pedacitos. Eso les ayuda también a aprender a comer solitos, disfrutan de comer mejor, no es tan esclavizante, y además aprenden a coordinar sus manitos, sus ojos y su boca. Así que no gastamos en esto.

Las que creo que sí fueron esenciales y me sirvieron un montón, porque me ayudaron y me facilitaron el maternar:

  • Silla para el carro: Es esencial y además te ayuda un montón cuando sales de paseo con el peque. Además que es la manera más segura de viajar para el bebé. De esta manera se pueden prevenir muchos accidentes. Yo lo acostumbré a viajar en su silla de bebé desde los dos meses y hasta ahora nos va perfecto, uno de los mejores regalos que me han hecho.
  • Fular o portabebé: Al momento de investigar cómo usar un canguro, me enteré sobre el porteo. El tener cerquita al bebé en vez de en un coche no sólo les da más seguridad y los tranquiliza, sino que también tienen acceso a tu pecho y por lo tanto facilita la lactancia. Más grandecitos, tus brazos te lo agradecerán y tendrás las manos libres para hacer más cosas. Además es rico olerlos y tenerlos tan cerquita de tu corazón. Una excelente inversión.
  • Sacaleche doble: Le debo mi lactancia a mi sacaleches. Me ha permitido mantener mi lactancia ya dos años. Desde que volví a trabajar y a los viajes, me ha salvado la vida y me ha permitido darle lo mejor a mi enano. Así también, me ha permitido sostener la lactancia en los días en que no estaba con él.
  • Coche: Más útil en realidad ha sido para las personas que han cuidado del peque. Es una manera más cómoda y llevadera de movilizarlo. Además que también se hace más sencillo sacarlo a pasear o que se siente cuando se cansa.
  • Sillas mecedoras de bebé: Es para no tenerlo todo el día echado, que a las finales puede causar deformidad en sus cabecitas, puede servir este tipo de mecedoras para entretenerlo y mecerlo. De paso nos deja hacer otras cosas también.
  • Pack and play: Igual me sirvió bastante para poderlo dejar en el corralito cuando ya se paran o se sientan, poniendo sus juguetes para que pueda entretenerse. Muchos vienen con cambiador, lo que los hace funcionales.
  • Biberones: A mí me sirvieron mucho una vez que regresé a trabajar, de esta manera le podían dar mi lechita en mi ausencia. Es importante tener varios puesto que es lo que más se lava en los primeros meses de lactancia materna exclusiva.
  • Barandas para la cama: Creo que una práctica importante y segura para el colecho, básicamente para evitar caídas cuando ya están más grandes. Las barandas las instalé ya a partir del primer año, para evitar que al rodar, pudiera quedar atrapado.

Espero les haya servido y lo puedan compartir con alguna futura mamá.

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